Review Drift DR100: ¿Merece la pena una silla gaming?

Mi propia experiencia, antes y después de la silla.

Review Drift DR100: ¿Merece la pena una silla gaming?

Cuando escuchamos hablar de una silla gaming, enseguida nos viene a la cabeza ese prototipo de silla enorme, con look deportivo y colores llamativos. Ese tipo de silla, la cual estamos acostumbrados a ver en los e-sports, en videos de youtubers o en algún streaming, pero… ¿Realmente merece la pena invertir en una? ¿O es más un complemento estético para nuestra habitación o zona de juego?

Voy a hablar de propia experiencia antes de entrar en los detalles de la Drift DR100, ya que, aunque siempre me han gustado estas sillas, hasta estos últimos años no he creído conveniente gastarme dinero en una de ellas. Porque, seamos sinceros, este tipo de sillas no son especialmente baratas.

Antes de adquirir una de estas sillas, estuve 8 años utilizando un asiento de oficina con un respaldo ancho y reposabrazos rígidos. En esta silla estuve, más o menos, cómodo. ¿Por qué digo más o menos? Pues bien, porque  al pasar varias horas en ella, ya fuera estudiando o jugando, notaba que empezaba a dolerme la espalda o incluso que se me dormían las piernas. No obstante, hasta que no me mude a una nueva casa no descubrí los problemas más grandes que me podía acarrear.

 Decidí organizar mi nueva habitación de forma diferente a la otra, de modo que, puse la tele que antes tenía a la altura de la cabeza, en un soporte de pared alto teniendo que alzar un poco la cabeza para verla con comodidad. Es entonces cuando empecé a tener problemas en el cuello y espalda, puesto que, no podía apoyar el cuello ni echar el asiento hacia atrás, de este modo, acumulé tensión la cual derivó en dolores de cabeza constantes. Durante una temporada tuve que tomar fuertes relajantes musculares  que me impedían disfrutar de la televisión o los juegos.

Acabé haciéndome con una DR100 de la marca Drift. Después de una semana sentí mejoría en mi espalda y cuello. Los constantes dolores fueron a menos y pude pasar horas y horas sin perder la comodidad que me ofrecía.

Lo que este tipo de sillas ofrecen es poder apoyar tanto la espalda como el cuello; ajustar el respaldo hasta 160 grados de inclinación; regularse a la altura más conveniente para tu espacio de juego o trabajo. Esta tipología cuenta con asiento basculante (el cual es capaz de adaptarse a tu centro de gravedad), reposabrazos ajustables a la altura y posición ideal tanto si la utilizas alternando teclado, ratón o mando de consola. La nueva silla dispone de una tela y estructura robusta que no impide su fácil mantenimiento. También podemos encontrarlas en polipiel en lugar de tela en los modelos DR200 y DR300; además, como complementos trae dos cojines uno lumbar y otro cervical evitando así las malas posturas.

El precio de estas sillas varía entre los 159.95€ y los 229.95€ según el modelo y material que decidamos escoger, en concreto la DR100 está por los 189€.

Volviendo a la preguntas del principio ¿Merece la pena una silla gaming?

Mi respuesta personal es sí, tanto si tienes problemas de espalda, como si eres de los que pasa horas sentado o como si estás pensando en renovar tu vieja silla. ¿Es solo un elemento estético? Digamos que eso es un plus añadido. DRIFT ofrece una gran gama de colores dónde podemos elegir desde  una silla discreta para oficina hasta una silla llamativa para nuestra zona gamer de ocio.

Imagen de perfil de Nacho
Whovian,Entrenador Pokemon y Esteticista de wookiees en mis ratos libres. También escribo aquí ya que me dejan.

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